Fresno de Torote (Madrid) 2001-02

Rehabilitación de toda la cubierta de la nave principal, de la torre del sagrario y de la bubierta de la sacristia deterioradas por el agua y las inclemencias. Depués de descubrie de teja toda la superficie se procedió a la retidada de estructura dañada y no recuperable, encontrando incluso, durmientes apoyados en el muro que se habian desplazado incluso 50 cm. de su lugar. Se procedió a su ajuste de lugar a base de tensión con cadenas y trastes desmultiplicadores, retirada de durmientes deteriorados y colocación de nuevos, unidos a estos en forma de media madera y colas de milano.

Del mismo modo, para la unión de las limas mayores se procedió a montar una estructura de soporte para su levantado y unido por presión. La estructura mayor estaba rehabilitada, ahora tocaba sustituir pares formado pórticos con javalcones unidos entre sí con colas de milano y pórticos muy poco separados entre sí con el fin de no dar luces entre ellos intentando dar la mayor visibilidad de cubierta diáfana, ni un solo tirante, solo la tabla, lisa en toda su superficie.

La tabla fué cubierta por onduline asfáltico y después por teja vieja recuperada de la misma cubierta, además se trajo el resto que faltó de otras recuperaciones. Las limas y los bordes de los refrenos fueron cubiertos con láminas de plomo soldadas y por debajo de estas se aplicaron unos revestimientos pétreos de piedra fina con color igual al de la teja.

 

Además se formó otra cubierta para la sacristia, adosada a la torre del sagrario y por debajo del nivel de la nave principal, aprovechando así esa pared para apoyar el cumbreo y formar una cubierta cuadrada de seis metros a tres aguas, guardando todas las formas de construcción que las anteriores.

Una vez acabado el exterior hubo que cerrar los huecos por el interior que formaban los pares con el durmiente y el muro. Se fué cubriendo uno a uno los huecos laboriosamente a base de tabla amachambrada. Antiguamente se pintaban estas tablas, las utilizaban para reflejar pinturas con motivos eclesiásticos, incluso se han encontrado huesos en los interiores de estos huecos como los hallados en las cubiertas antiguas de la Iglesia de Cantalapiedra, Salamanca.